Separar preferencias y condiciones

Pregunte qué desea lograr el dueño, cuándo necesita decidir y cuáles incertidumbres no acepta. Aclare quién tiene autoridad para conversar y si existen otros intereses que requieren revisión. Trate título, acceso, obligaciones existentes y posibilidad de aprobación como investigaciones pendientes. La confianza del propietario sobre la capacidad de desarrollo no reemplaza documentos que la sustenten.

Explicar la secuencia

Describa diligencia propuesta, dependencias y decisiones sin prometer aprobación ni fecha de cierre. Identifique quién pagaría investigaciones, recibiría informes y autorizaría trabajos adicionales conforme al eventual acuerdo. Separe conversación comercial preliminar de términos exigibles. Solicite revisión jurídica de documentos de control del terreno y consecuencias de demora o terminación. No presente una conversación cordial como compromiso ya adquirido.

Reconocer una incompatibilidad temporal

Imagine que el dueño necesita resolver pronto, pero el concepto depende de capacidad de infraestructura sin confirmar. Proponer propiedad conjunta no elimina esa incógnita. Explique qué puede comprobarse en una revisión delimitada y qué no. Quizá deban cambiar expectativas o detener conversaciones. Si el acuerdo plantea cuestiones fiscales, societarias o de valores, remítalas a revisión profesional; aportar terreno no es una solución universalmente sencilla.

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